La actividad del juego regulado en Filipinas cerró el tercer trimestre de 2026 con 83.720 millones de pesos filipinos en ingresos brutos. El balance supone una reducción anual del 11,4% y deja el mercado un 5% por debajo de los tres meses anteriores.
El principal freno llegó desde los canales electrónicos. Según GGRAsia, esa área aportó 35.280 millones tras perder un 22,9% respecto al mismo periodo de 2025. Su peso sobre el conjunto quedó en torno al 42,1%.
El negocio presencial mostró una variación mucho menor. Los casinos comerciales autorizados sumaron 45.380 millones, apenas un 0,4% menos, y la red Casino Filipino de PAGCOR alcanzó 3.030 millones después de retroceder un 4,8%. Focus Gaming News recoge el mismo desglose.
Alejandro Tengco, presidente de PAGCOR, relacionó el menor gasto con la presión inflacionaria y la incertidumbre geopolítica. Aun así, destacó que la pérdida frente al año anterior fue menos pronunciada que la observada entre abril y junio.
En su comunicado sobre el segundo trimestre, PAGCOR había informado de 88.130 millones y una caída interanual del 20,33%. El nuevo trimestre mejora esa comparación anual, pero prolonga la bajada secuencial del mercado.