Ochenta y cinco licencias brasileñas de apuestas de cuota fija quedaron revocadas conforme al plazo de 30 días establecido por la Medida Provisional 1.394, según iGaming Business. El medio señala que casi 190 marcas perdieron su autorización tras el vencimiento del 25 de octubre.
Cada operador autorizado había pagado BRL30 millones por la licencia y depositado una garantía de BRL5 millones dentro del marco regulado. El informe indica que las tasas de licencia no se han devuelto, lo que obliga a las empresas a buscar claridad sobre inversiones realizadas para permisos concebidos originalmente con una duración de cinco años.
La medida provisional oficial prohibió la explotación, oferta, intermediación y publicidad de apuestas de cuota fija. Organizaciones del sector impugnaron la norma ante el Supremo Tribunal Federal y el Congreso también debe intervenir en su futuro legislativo. El vencimiento de las licencias no resuelve esos procedimientos pendientes.
Carlos Lima, presidente del Instituto Brasileño de Juego Responsable, advirtió que la demanda regulada podría desplazarse hacia sitios sin licencia. Sus estimaciones sobre el mercado ilegal y el impacto económico son cifras del sector y no mediciones oficiales. El cambio inmediato confirmado es que las autorizaciones anteriores ya no están activas mientras continúan la prohibición y sus impugnaciones jurídicas.