El Gobierno italiano ha aprobado un paquete presupuestario de 26.000 millones de euros para 2027 que prevé obtener alrededor de 700 millones del sector del juego. La primera ministra Giorgia Meloni confirmó el objetivo tras la reunión del gabinete, según Reuters. El Ejecutivo todavía no ha publicado el mecanismo definitivo para recaudar esa cantidad.
El plan presupuestario remitido a Bruselas calculó una contribución del juego de 718 millones de euros tanto en 2027 como en 2028 y de 478 millones en 2029. Los especialistas consultados por iGaming Business consideran posibles un aumento del gravamen sobre las máquinas presenciales y prórrogas más caras para las concesiones minoristas. La legislación final determinará qué canales asumirán el mayor coste.
El presupuesto llega cuando parte del mercado presencial italiano ya muestra debilidad. El análisis de iGaming Business cita datos del regulador que señalan una caída del 5,7% en los ingresos de las máquinas durante el segundo trimestre y una estimación del Tribunal de Cuentas según la cual la recaudación fiscal del juego bajó unos 200 millones de euros en los primeros ocho meses del año. Los juristas consultados discrepan sobre si el objetivo es alcanzable, aunque varios advierten de que los mayores costes pueden reducir los márgenes de los operadores regulados y favorecer a las plataformas offshore.
Los operadores online también esperan el texto definitivo. Cuarenta y seis empresas pagaron siete millones de euros por licencia en el nuevo sistema italiano de juego remoto, por lo que los asesores consideran que un cambio repentino del marco económico podría afectar a las decisiones de inversión. Por ahora, los 700 millones constituyen un objetivo de ingresos del Gobierno y no un tipo impositivo confirmado, mientras el Parlamento aún debe examinar la ley presupuestaria.