La Gambling Commission británica publicó un análisis técnico que utiliza datos de Open Banking para examinar pagos entre consumidores y empresas de juego sin licencia. El proyecto complementa las estimaciones de tráfico web y las encuestas mediante la observación de transacciones financieras anonimizadas dentro de un panel de investigación existente.
El informe del regulador indica que la actividad media con operadores autorizados no mostró una caída notable después de la primera transacción detectada con un operador ilegal. En este conjunto de datos, el juego sin licencia parecía complementar con mayor frecuencia a la oferta regulada en vez de sustituirla directamente.
Los investigadores también relacionaron los movimientos bancarios con respuestas a encuestas, incluidas las puntuaciones del Problem Gambling Severity Index. Entre los usuarios detectados del mercado ilegal había una proporción relativa mayor de categorías de riesgo elevado que en el grupo con transacciones exclusivamente autorizadas. Esa asociación no demuestra causalidad ni una tasa nacional de daño.
El análisis tiene límites importantes. Como señala el resumen de SoloAzar, el panel no es representativo de toda la población y algunos pagos a operadores sin licencia podrían no haberse detectado. La Comisión presenta el método como una prueba de concepto complementaria y no como una medición definitiva del mercado ilegal británico.