Betsson registró ingresos trimestrales récord de 326,5 millones de euros en los tres meses hasta septiembre, un 10% más que un año antes, aunque el beneficio operativo evolucionó en sentido contrario. El informe intermedio muestra una caída del EBIT del 31% hasta 46,1 millones y una reducción del margen del 22,6% al 14,1%.
Los ingresos de casino crecieron un 14% y marcaron un máximo, mientras las apuestas deportivas avanzaron solo un 1% después de que su margen bajara del 8,8% al 8,1%. Los clientes activos aumentaron un 40% hasta casi 1,9 millones. La empresa señaló que el Mundial y el regreso de las principales ligas europeas impulsaron la actividad, aunque el casino fue el principal motor del crecimiento.
Una proporción mayor del negocio procede ahora de mercados regulados con impuestos y costes operativos más elevados. Los ingresos de jurisdicciones reguladas localmente subieron un 35% hasta 253,8 millones de euros, equivalentes al 78% del total. iGaming Business informa que los impuestos al juego aumentaron unos 28 millones y que el consejero delegado Pontus Lindwall atribuyó parte de la presión a la estructura de costes y tributos de los mercados regulados de América Latina. Los ingresos regionales crecieron un 52% y representaron el 36% del trimestre.
La debilidad del beneficio no fue uniforme durante el año. El EBIT mejoró un 9% respecto al segundo trimestre y el margen subió desde el 13,6%, mientras Rhino Entertainment aportó ingresos tras su consolidación en agosto. Betsson añadió que el ingreso diario medio hasta el 18 de octubre superó en un 11% el promedio del cuarto trimestre de 2025, pese a que el margen de apuestas deportivas permanecía muy por debajo de su media reciente.